No vayas de compras si tienes gana. Gastarás más

Ahorrar en compra de alimentos es más fácil de lo que parece. No se trata en ningún caso de comprar productos de baja calidad o comprar menos. Simplemente hay que tener una buena estrategia y seguir los siguientes trucos.

  • La base es tener una lista

    Nunca vayas a comprar sin tener pensado qué necesitas y qué harás con ello. Está bien tener planteado un poco qué es lo que comerás durante la semana, qué tipo de comida prepararás, para cuántas personas etc., y preparar una lista de productos junto con las cantidades exactas. Así no te pasará que compres productos que no serás capaz de aprovechar a tiempo o alimentos que se te quedarán a la nevera sin que sepas qué plato hacer de ellos.

  • Primero come, luego compra

    Mucha gente comete el error de ir de compras cuando tiene gana. Está científicamente demostrado que si tienes ganas, tienes también más posibilidades de comprar productos que no necesitas y, además, comprarlos en cantidades excesivas.

  • El supermercado no es un parque

    Así es, por eso no pasees por todas las zonas, sino que ve directamente a coger los productos de la lista. Evitarás la tentación, porque sí, seamos sinceros, siempre habrá algo que nos llame la atención.

  • Ojo con las ofertas

    Aprovechar las ofertas no es nada malo, al contrario, nos puede ahorrar dinero. Pero comprar productos solo porque están rebajados lleva precisamente a lo contrario: nos hace gastar dinero en cosas que no necesitamos en ese momento. Antes de poner el producto rebajado en la cesta piensa qué harías con él y qué pasaría si no lo compraras.

  • No subestimes las marcas blancas

    Las marcas genéricas de la tienda no suelen ser de la mayor calidad, pero si eso no es lo que buscas, no tengas miedo de comprarlas. La calidad suele ser mediana y el precio más bajo que él de las marcas establecidas.

  • Prepárate para hacer cola en caja

    Al lado de las cajas registradoras están productos pequeños como chicles o galletas que llaman tu atención precisamente cuando, aburridísimo, estás esperando a que llegue tu turno en la caja. No los compres si no aparecen en la lista que te has preparado previamente.

  • ¿Ya tienes tu tarjeta de descuento?

    Si sueles comprar en una tienda concreta, infórmate sobre las tarjetas de descuento. Las tiendas suelen ofrecerlas para mantener la fidelidad de los clientes. Aprovecha también los puntos o cupones de compra, también te pueden ayudar a ahorrar un poco.