Consejos para ahorrar en aire acondicionado y utilizarlo con cordura

Pasar el verano mexicano sin el aire acondicionado es una misión casi imposible. Las temperaturas durante los días se vuelven inaguantables y las noches tampoco ofrecen alivio. No obstante, su uso continuo representa cierta carga para el monedero. ¿Cómo evitar que las facturas suben? ¿Se puede utilizar el aire acondicionado de manera más eficaz? El artículo siguiente te dará todas las respuestas.

Los problemas con el uso del aire acondicionado básicamente son dos: la gente suele configurar las temperaturas más bajas, en la esperanza de enfriar rápidamente la casa, y malgastar el aire enfriado dejando abiertas las ventanas y las puertas. Este comportamiento no solo que no ayuda a crear un ambiente más agradable, sino te puede preparar una sorpresa al final el mes en forma de factura muy elevada.

Así que, ¿qué es lo que se puede hacer? Primero, deberías pensar que bajar la temperatura mucho no es bueno desde el punto de vista físico, (debido a grandes variaciones entre la temperatura de fuera y dentro de la casa), ni económico. Es mejor esperar un poco y dejar que el aire acondiciona enfríe la habitación poco a poco y no en un rato, porque esto significaría un consumo energético bastante elevado. Piensa que tu cuerpo se acostumbrará rápido y que no necesites estar en 15°C para sentirse confortable.

Consejos para ahorrar en aire acondicionado

  • Cierra las puertas y las ventanas cuando el aire acondicionado está en marcha.
  • Apágalo siempre cuando sales de la habitación.
  • Aprovecha las horas más frescas para abrir las ventanas y ventilar la casa naturalmente.
  • No pongas las temperaturas más bajas: ideal sería la temperatura entre 22 y 25°C. Grandes diferencias entra la temperatura interior y exterior no son buenas para la salud.
  • Aísla las ventanas de la luz directa mediante toldos o cortinas, para que no entre tanto calor.
  • No utilices la plancha de cocina o el horno en las horas más calurosas, porque el calor en la casa se acumulará todavía más.

Lo más fácil, y más lógico a la vez, que se puede hacer, es aprovechar las condiciones naturales. Cuando el aire esté más fresco, abre todas las ventanas y ventila la casa, para bajar la temperatura naturalmente. Durante el día intenta evitar que la luz y el calor entren a la habitación. Puedes instalar unos toldos o cortinas para cubrir un poco las ventanas. Verás que el ambiente, cuando vengas del trabajo por la tarde, será mucho más agradable y no necesitarás poner el aire acondicionado al máximo.